Otra granja de los “horrores” en la región: esta vez en Mula

Nuestro compañero Manel, como activista animalista y responsable de la Red de Protección Animal de IURM, al hacerse conocedor de la siguiente noticia, ha querido transmitir a los medios, mediante la Red de Comunicación de IU, el siguiente...

COMUNICADO DE PRENSA

Este fin de semana, la web de la7tv.es nos estremecía con un titular que hiela la sangre: “La granja de los horrores de Mula: detenido un granjero con más de 200 animales muertos”.

La Guardia Civil, en el marco de la operación “Horrores”, ha detenido en Mula al responsable de una explotación ganadera tras descubrir más de 200 cabezas de ganado ovino y caprino muertas, decenas de animales en estado de grave abandono y hasta un perro pastor entre los cadáveres. Los agentes del SEPRONA encontraron comederos llenos de tierra y piedras, bebederos secos o contaminados con sangre, y animales vivos —incluidos dos caballos— al borde del colapso por desnutrición y deshidratación.

Este caso no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un problema que llevamos años denunciando: unas leyes de protección animal excesivamente permisivas que dejan en la impunidad a demasiados maltratadores. Las sanciones previstas en estas normas no disuaden ni antes ni después de cometer atrocidades como esta.


Ya con la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, advertimos que se trataba de una norma insuficiente, con exclusiones injustificadas y redactada en gran parte a medida de intereses como los del lobby de la caza.

Si esta ley ya resulta insuficiente, más lo son aún las que deberían garantizar el bienestar de los animales en explotaciones ganaderas —seres que desde su nacimiento son destinados a servir a la especie humana—. Normas como la Ley 8/2003 de Sanidad Animal, el Real Decreto 348/2000, el Real Decreto 728/2007, el Reglamento (UE) 2016/429 o el Real Decreto 1053/2022, junto con las leyes autonómicas, terminan siendo papel mojado cuando la realidad nos muestra casos como el de Mula.

Desde la Red de Trabajo de Protección Animal de Izquierda Unida – Verdes de la Región de Murcia exigimos:

  1. Una investigación exhaustiva que esclarezca todas las responsabilidades en este nuevo episodio de crueldad y abandono.

  2. Penas ejemplarizantes que sirvan como advertencia real a cualquier persona que pretenda actuar con semejante brutalidad.

  3. Una reforma urgente de todas las leyes y reglamentos, autonómicos y estatales, para cerrar vacíos legales y endurecer las sanciones.

  4. La inclusión de todos los animales en la protección legal, sin excepciones ni privilegios para determinados sectores económicos.

Los gobernantes de esta Región han demostrado saber aplicar políticas del miedo cuando les interesa. Pues bien, es hora de que ese miedo lo sientan también quienes maltratan, explotan y abandonan a seres sintientes. No podemos permitir que la Región de Murcia se convierta en un cortijo donde la impunidad campa a sus anchas.

Basta ya. Los animales no son recursos ni objetos: son vidas, y las vidas se respetan.

Manel Aparicio
Responsable de la Red de Trabajo de Protección Animal
Izquierda Unida – Verdes de la Región de Murcia”


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