Hasta siempre, pequeña
Por Manel Aparicio Es lógico que, a mi edad, 71 años, haya perdido ya a muchos seres queridos. Demasiados. Unos porque partieron, y otros por dejadez, seguramente por mi parte. Hoy me ha llegado la triste noticia de la partida de una amiga. Cuando nos conocimos, no puede decirse que ella fuera muy sociable, sobre todo con los hombres. Sin embargo, conmigo conectó desde el principio. Cuántas veces me reí con ella diciéndole que, tal vez, nunca le parecí demasiado hombre. Y ella me miraba siempre atenta, pendiente de lo que le decía, queriendo aprender de mí, haciendo lo que le pedía sólo para gustarme. Y es que Lupe fue lo que suele llamarse “amor a primera vista”. Según Patricia, su familiar, cuando nos conocimos en el pipican al que íbamos, Lupe acostumbraba a morder a cualquier hombre que se le acercara, no así a las mujeres. Yo bromeaba con Patricia diciéndole que los perros son inteligentes, y que quizá yo no era tan hombre como pudiera parecer. A partir de entonces, siempre que co...