IMPRESIONANTE protesta contra el Biogás en Mazarrón
Por Manel Aparicio
El pasado martes 30 de septiembre, a las 11:00 h, más de 300 vecinos y vecinas se congregaron en la Plaza del Ayuntamiento de Mazarrón con un objetivo firme: hacer visible su rechazo al proyecto de planta de biogás proyectada en el municipio. La iniciativa, convocada por la Plataforma Stop Biogás Mazarrón y la Asociación de Vecinos de Camposol (AVC), coincidió con el pleno municipal y tuvo lugar en un ambiente reivindicativo cargado de energía; incluso desde calles adyacentes era impresionante, el “ruido” de los asistentes ya dejaba patente la fuerza de este movimiento ciudadano.
El proyecto que denunciamos pretende instalar una planta de producción de biometano y biofertilizantes en el Polígono 8 (parcelas 1, 8 y 9, zona Casa Tejada), con expediente AAI20250009 para su autorización ambiental integrada según el BORM. La planta se ubicaría apenas a 1.150 m al norte de la urbanización Camposol, muy cerca de zonas residenciales y núcleos colindantes como Condado de Alhama (RRNEWS). Esta cercanía despierta legítimas preocupaciones entre quienes viven en la zona.
Según lo difundido hasta ahora por organizaciones ecologistas, la planta estaría dimensionada para tratar entre 196.000 y 316.160 toneladas de residuos orgánicos al año (aproximadamente 540 toneladas diarias) (Ecologistas en Acción), con un tráfico estimado de 74 camiones diarios transportando residuos y productos derivados (RRNEWS). El consumo de agua se ha estimado en unos 27.970 m³/año (RRNEWS). Todo ello sitúa este proyecto claramente en la categoría de megaplanta en dimensiones industriales, muy por encima de una escala local moderada.
Desde nuestra perspectiva, este tipo de instalaciones sobredimensionadas no puede instalarse tan cerca de núcleos poblados. Los riesgos ambientales son reales: malos olores persistentes, emisiones gaseosas, filtraciones líquidas (lixiviados), riesgo de contaminación de suelos y acuíferos, ruido, polvo y vibraciones. Además, el tránsito de camiones pesados puede causar impactos en carreteras locales, emitir gases contaminantes, generar derrames y degradar la infraestructura vial (Ecologistas en Acción). El cambio del régimen de vientos o una variación meteorológica podría llevar esos olores incluso hasta la urbanización Camposol u otros asentamientos próximos, agravando el problema (RRNEWS).
Otro elemento que denunciamos es la falta de transparencia y participación ciudadana. Fuimos convocados por los organizadores, pero no ha habido desde las administraciones locales una comunicación clara con los vecinos ni mesas abiertas de debate. La moción presentada por el PSOE local para debatir en el pleno propone instar a la Comunidad Autónoma a denegar la autorización ambiental, e incluso plantea la realización de una consulta popular (Lavozdemazarron). En el anuncio oficial del proyecto en el BORM del 4 de julio de 2025 se muestra que el expediente se sometía a información pública, aunque el plazo de divulgación es limitado y en muchos casos los documentos técnicos no llegan a los ciudadanos con suficiente antelación ni claridad. La Asociación de Vecinos de Camposol ha presentado alegaciones pidiendo la paralización del proyecto y la denegación de la Autorización Ambiental Integrada.
Nosotros, como ciudadanos preocupados, sostenemos que si el digestor necesita purines para su funcionamiento —y es lógico que así sea en una planta de biogás agrícola— debe instalarse donde se generan esos purines, es decir, junto a las macrogranjas. No en zonas residenciales ni en las proximidades de poblaciones. Que esas instalaciones industriales se ubiquen en entornos rurales alejados de viviendas, con infraestructuras aptas, y no a escasos metros de comunidades humanas vulnerables.
Nuestra postura frente a las plantas de biogás sobredimensionadas y cercanas a la población es clara:
Rechazo frontal a su instalación próxima a zonas habitadas cuando superan una escala moderada: no somos vertederos para residuos industriales disfrazados de “economía circular”.
Exigimos distancias mínimas reguladas por normativa que protejan la salud, el valle acústico, la calidad del aire y la calidad de vida.
Transparencia real y participación ciudadana: no queremos procesos opacos donde los proyectos se anuncian tarde, sin debate ni entrega de documentos accesibles.
Moratoria inmediata para este tipo de plantas en la Región de Murcia, a la espera de que se establezcan criterios claros de escala, localización y evaluación de impacto real.
Usar una lógica de proximidad (digestores locales junto a usos ganaderos) para evitar transporte masivo de residuos y riesgos añadidos.
Durante esa mañana en la Plaza del Ayuntamiento, el grito colectivo no era simplemente “no” al biogás en abstracto, sino un “¡no aquí!”. Fue estimulante ver que el vecindario se moviliza; que, aun sin haber llegado al lugar, el ruido y la presencia fueron una señal de que estamos alerta. Esta protesta no termina aquí: insistiremos hasta que el proyecto sea modificado, reubicado o paralizado. Porque la transición ecológica no debe traicionar la salud y el bienestar de quienes viven en ese territorio.



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