La dignidad cerca del ruedo: cuando solo algunas voces bastan para decir “basta”


 
Por Manel Aparicio

✊ Crónica y reflexión desde la concentración antitaurina en La Unión

"No importan los números cuando lo que se defiende es la vida. Ayer, en La Unión, algunas personas nos reunimos para decir no a la tauromaquia. Una vecina, entre lágrimas, se unió a nuestro minuto de silencio. Este es el relato de un pequeño acto con un enorme significado. 🌱 #NoEsCultura #LaUnionAntitaurina"

Ayer tarde, bajo un sol tibio de otoño, algo más que una veintena de personas nos reunimos en La Unión para decir, una vez más, no al maltrato animal y no a la tauromaquia.

La convocatoria, modesta en número pero inmensa en convicción, reunió a activistas y simpatizantes de distintos colectivos animalistas. No buscamos el espectáculo: buscamos conciencia. Ningún ser vivo merece morir por diversión.

El acto, aplazado por la lluvia el pasado 11 de octubre, se celebró finalmente ayer, coincidiendo con el cierre de las fiestas patronales. Entre pancartas, mensajes de respeto y emoción contenida, se leyeron varios manifiestos.
Tuve el honor de leer un texto, en nombre del Colectivo Animalista, en el que intenté que se recordara que
la compasión también puede ser cultura.


Durante el minuto de silencio final ocurrió algo que da sentido a todo.

Una vecina se nos acercó llorando. Sin decir nada, se unió a nuestro silencio. Luego nos contó que había asistido a la corrida creyendo que no matarían al toro, porque así lo habían anunciado el año pasado. Pero al presenciar la crueldad, no pudo soportarlo.

Me gusta la música, el ambiente… pero no el sufrimiento”, nos dijo.

Su gesto, sencillo y sincero, fue el momento más valiente de la tarde. El cambio empieza ahí, en una sola persona que se atreve a mirar el dolor y decir “esto no está bien”.

La tauromaquia se sostiene en tres pilares: la costumbre, el dinero público y el silencio.
Se ampara en la palabra “tradición” para justificar lo injustificable.
Pero ninguna tradición justifica el sufrimiento, ni ningún espectáculo puede tener como centro la muerte. Llamar
cultura a la tortura es una aberración moral y un fracaso educativo.

Además, estas corridas siguen recibiendo subvenciones con dinero de todos.
Se financia la violencia mientras faltan recursos para educación, sanidad o refugios.
Se enseña a los niños que la sangre puede ser arte. Pero ¿qué sociedad queremos construir si el sufrimiento ajeno se convierte en aplauso?

Quizá ayer fuimos solo algunas personas.
Pero éramos
voces firmes y libres, representando a miles que piensan igual y aún no se atreven a decirlo.
Cada palabra leída, cada silencio compartido y cada conciencia que despierta son una grieta más en el muro de la indiferencia.

Nuestra lucha no se mide en números, sino en conciencia.
Porque
no hay derrota en defender lo justo, aunque seamos pocos.
Y porque, algún día, cuando las plazas de toros sean solo un recuerdo, sabremos que días como este fueron los que empezaron a cambiarlo todo.

#NoEsCultura #TauromaquiaAbolición #RespetoAnimal #LaUnión #Antitaurinos

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