A César lo que no es de César

Nuestro amigo y compañero, Antonio Torrano Palazón, nos aporta hoy un nuevo artículo...

 

A César lo que no es de César.

Desde Julio César no se había visto una declaración de superioridad bélica tan evidente como la que hizo ayer Donald Trump.

Veni, vidi, vinci, declaró ayer el nuevo líder del imperialismo mundial, que además, sin despeinarse ni un pelo de su rubio tupé, nos vino a confirmar lo que todos sabemos, que no es otra cosa que, EE UU está por encima de la ley y que con su fuerza y superioridad puede hacer con nuestro mundo lo que quiera.

También nos dijo que las guerras le producen enormes beneficios, pues al igual que los sistemas operativos de nuestros ordenadores, hay que actualizar nuestro armamento de defensa, con armamento “made in USA”. Y yo me pregunto ¿Para defendernos de quién?

También dejó meridianamente claro, que puede hacerse con los recursos de los países que quiera por la fuerza y a quien no le parezca bien, incrementará su lista de terroristas indeseables y potencialmente invadidos por su ejército liberalizador, de petróleo y minerales, para el enriquecimiento de sus empresas.

La ONU, hace tiempo que sabemos, que no es capaz de poner freno a tanta injusticia y se le va la fuerza en discursos de enérgica protesta, y sin recorrido real, venimos denunciando que esta Organización no es capaz de defender los Derechos Humanos, fundamentales para la sostenibilidad social y esto es porque hay países con derecho a veto de cualquier resolución que allí se tome y seguimos dejando que la guerra y el terror sean la diplomacia del presente.

Para aquellos venezolanos y venezolanas, que no les hubiera quedado claro, el nuevo César dijo dos frases muy clarificadoras:

EE UU se hará cargo de gobernar el país.

No hubo ningún muerto en la intervención militar.

Los opositores a Maduro que esperaban hacerse con el poder tras este golpe de Estado, tendrán que esperar a que el nuevo Imperio saquee lo necesario o bien, tendrán que relamer mejor los culos imperiales, porque lo único que ha pasado es que hay un a nueva dictadura en su país.

Lo de los muertos, demuestra que no tiene en cuenta las personas asesinadas en estas incursiones, que son todas venezolanas y para Trump esto es menos que cero.

Los países que podrían contrarrestar el poder imperial de EE UU, como son Rusia o China, están valorando si esta acción es merecedora de castigo o si les sirve de precedente para sus pretensiones invasivas en este u otros lugares.

Mientras tanto en Centro y Sudamérica se sienten indefensos y con la sensación de que serán los próximos destinos turísticos del ejército americano y sus empresas extractoras de recursos ajenos.

El resto del mundo se debate entre arrimarse a la sombra del gran árbol, cobijarse en la fuerza de las armas o, confiar en que, como dice Sabina, el diccionario detenga las balas.

No es que haya un diálogo de sordos, sino de sordos y mudos, donde los sordos no oyen a los mudos y los mudos no transmiten el mensaje de los sordos. De esta manera, la opinión se convierte en verdad irrefutable y la verdad en la opinión de algunos.

Yo, condeno la invasión por la fuerza de EE UU en la soberanía de países como Venezuela, Nigeria, Yemen, sin olvidar el papel genocida que está llevando a cabo en Palestina y en tantos otros lugares y tiempos del mundo y mi condena es un llamamiento a las instituciones internacionales, para que no hagan oídos sordos y salgan de este mutismo al que están sometidos o pagados.

Mi petición de “NO A LAS GUERRAS”, no lo es tanto para los Césares Imperiales, sino para las personas que van a morir y matar por ellos.

No olvidemos nunca que:

Las guerras; las libra el pueblo, las gana el amo y las pierde el muerto.


Torrano

Original: https://www.facebook.com/share/16sATh6G1T/

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