Homenaje al Exilio Republicano en el Puerto de Cartagena


Por Manel Aparicio

El 13 de diciembre de 2025 quedará marcado en la memoria colectiva de Cartagena como un día de reconocimiento histórico largamente esperado. En el emblemático Puerto de Cartagena —punto de partida de miles de españoles y españolas que se vieron forzados a abandonar su tierra tras la derrota de la República— se celebró un acto solemne de homenaje a quienes fueron empujados al exilio por defender la libertad y la democracia.

La ceremonia, presidida por una numerosa asistencia ciudadana, comenzó con las palabras de Guillermo Vignote Mingorance, miembro de la Asociación Memoria Histórica de Cartagena e hijo de uno de los exiliados que partieron en el mercante Stambrook. Con emoción contenida, Vignote celebró que, aunque tardío, al fin llegara este reconocimiento público a quienes nunca debieron ser olvidados.

Tras él, intervino Pedro María Egea Bruno, catedrático de Historia de la Universidad de Murcia, quien trazó una visión histórica del exilio republicano y del significado de Cartagena como lugar de memoria democrática. Subrayó el papel esencial del puerto como estrecho umbral entre la España marcada por la guerra y un horizonte incierto de libertad más allá de las fronteras.


Continuó el acto Eduardo Armada, nacido en Argelia e hijo de exiliado, quien narró el periplo vital de su padre, y leyó una sentida carta de Jeannine Alcaraz, también hija de exiliados salidos desde Cartagena, cuyo testimonio no pudo estar presente por razones de salud. Sus palabras, de profunda humanidad, reavivaron la dimensión íntima y familiar que el exilio imprimió en miles de hogares.

El Delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, puso de relieve el papel de Cartagena en la defensa de la legalidad republicana durante la Guerra Civil, así como las penurias que padeció su población y la represión franquista posterior. Anunció además el inicio del expediente que convertirá oficialmente a la ciudad en Lugar de la Memoria, un hito institucional que reconoce la significación histórica de este enclave.

La última intervención fue de Fernando Martínez, Secretario de Estado de Memoria Democrática, quien articuló un mensaje potente y sentido: este homenaje no es para las conocidas figuras políticas de siempre, ni para los padres de la Constitución, ni para los grandes nombres de la historia oficial. Es, dijo, para “la gente del pueblo”: hombres y mujeres anónimos que, con su compromiso cotidiano, defendieron la República y estuvieron en la vanguardia de la lucha por la libertad desde las calles, los sindicatos, los trabajos y las conciencias.


Aunque la alcaldesa de la ciudad, invitada al acto, no asistió —generando críticas entre muchos asistentes—, el ambiente estuvo lleno de emoción. Se vio una multitud entregada, banderas republicanas ondearon al viento, y ante la nueva placa instalada en el muelle, muchos depositaron flores, recuerdos y silencios respetuosos.

Así, Cartagena honra a quienes un día partieron sin saber si volverían. El acto, más que un gesto simbólico, se convirtió en un acto de justicia moral y democrática.

Opinión: Homenaje, Memoria y Compromiso con la Democracia

Asistir a actos como el homenaje al exilio republicano no es solo un ejercicio de evocación histórica: es un deber ético, un gesto de justicia con quienes la historia oficial intentó olvidar, y un punto de inflexión para una democracia que sigue en deuda con su propio pasado.

La memoria no es algo estático, ni un ornamento cultural reservado a museos o crónicas académicas. La memoria es acción cívica, y su reconocimiento público es un antídoto contra la amnesia colectiva que, durante demasiadas décadas, trató de invisibilizar a quienes sufrieron represión, persecución y expulsión forzada de su tierra.


Cartagena —hoy reconocida como Lugar de la Memoria— fue, como han documentado los historiadores, puerto de salida de barcos como el Campilo, Tramontana, entre otros*, llevando a miles de republicanos al exilio entre 1939 y los primeros años de la posguerra. Muchos de ellos encontraron en Francia, Argelia, México, o en sendas tan distantes como Argentina, un refugio temporal o permanente, lejos de su patria y sin derecho a retorno hasta décadas después. Este exilio forzado representa uno de los episodios más dolorosos del siglo XX español, y su recuerdo digno es inseparable de la exigencia de Verdad, Justicia y Reparación.

No puede haber democracia auténtica sin memoria. No puede haber reparación sin reconocimiento público. No puede haber justicia sin escuchar las voces de quienes vivieron el horror, ni sin devolverles su lugar en la historia.

Hoy, ante la placa inaugurada en el muelle, ante las manos que sostuvieron banderas republicanas, ante las lágrimas silenciosas y las palabras pronunciadas, debemos preguntarnos:
¿Qué sociedad queremos ser?
¿Una que oculta sus heridas bajo el manto del olvido, o una que las reconoce, las sana y las transforma?


Un pueblo digno no necesita “Majestades”, “Su Alteza” ni aristocracias. Un pueblo que se reconoce a sí mismo en igualdad de derechos, oportunidades y dignidad —sin privilegios herederos de un pasado feudal— es la verdadera expresión de una República que no teme mirar al futuro sin renegar de su historia.

Por eso, participar, escuchar, reivindicar y preservar la memoria es luchar por la democracia de hoy y la de mañana. Que los nombres de quienes partieron desde el puerto de Cartagena —y los caminos que recorrieron— no sean solo una nota al pie de página en los libros, sino una guía para construir una sociedad más justa, más libre y más humana.

Salud y República.


Enlaces a los vídeos del acto completo:

Presentación e intervención de MHC: https://youtu.be/FZUJu_Sq8ac

Intervención del historiador: https://youtu.be/rwWmzYExhKM

Intervención del hijo de exiliado: https://youtu.be/G3dWvXPfd1s

Actuación cuarteto con Adagio de Albinoni (incluye instantáneas): https://youtu.be/VtfPuaITsr4

Intervención del Delegado de Gobierno: https://youtu.be/KTDUCFkQ0aA

Intervención del Secretario de Estado de Memoria Democrática: https://youtu.be/VUw8ZmpCnSw

* Fuente: Universidad de Alicante. Datos extraídos de https://archivodemocracia.ua.es/es/exilio-republicano-africa/3.-los-barcos-del-exilio.html

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