Indignación en Cieza: homenaje institucional a un alcalde de la dictadura franquista
La Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia denuncia que el homenaje a Antonio Pérez Gómez vulnera el espíritu de la Ley de Memoria Democrática de España y supone una afrenta a las víctimas del franquismo.
Por Manel Aparicio
La Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia ha denunciado públicamente el homenaje previsto en la localidad de Cieza al primer alcalde franquista del municipio, Antonio Pérez Gómez. Según el comunicado difundido por la federación, la colocación de un nuevo busto en su honor no solo contradice el espíritu de la legislación vigente, sino que constituye una ofensa hacia quienes sufrieron la represión de la dictadura.
Un homenaje incompatible con la memoria democrática
En un Estado democrático la ley debe cumplirse. Esa es la idea central que subraya la federación memorialista en su nota de prensa, en la que recuerda que la Ley de Memoria Democrática establece que las manifestaciones públicas que glorifiquen a responsables vinculados con la dictadura deben desaparecer del espacio público.
“Carecerán de visibilidad los retratos u otras manifestaciones artísticas de militares y ministros asociados a la sublevación militar o al sistema represivo de la Dictadura”.
Las asociaciones memorialistas recuerdan que esta norma obliga a las administraciones públicas a retirar símbolos o elementos de exaltación franquista. Sin embargo, en lugar de eliminar los existentes, el ayuntamiento pretende colocar un nuevo busto en homenaje a Antonio Pérez Gómez.
Para la federación, esta decisión supone una vulneración directa del espíritu de la ley.
El contexto de la represión
Antonio Pérez Gómez ocupó la alcaldía de Cieza entre 1939 y 1940, en los primeros meses de la dictadura de Franco. Según las asociaciones memorialistas, ese periodo coincidió con una de las etapas de mayor represión contra los vecinos vinculados a la legalidad republicana.
En la nota de prensa se recuerda que su firma aparece en diversas denuncias e informes de depuración contra ciudadanos cuyo único “delito” había sido pertenecer a sindicatos o partidos legales durante la Segunda República.
Muchos de ellos sufrieron prisión, torturas o ejecuciones durante la posguerra.
Una humillación para las víctimas
Por ese motivo, la federación considera que el homenaje previsto supone una afrenta a las víctimas del franquismo y a sus familias.
“Sería una enorme bajeza moral y un acto de vejación y humillación hacia las personas que sufrieron las consecuencias de la dictadura”.
Las asociaciones memorialistas recuerdan que la memoria democrática no busca reabrir heridas, sino reconocer a quienes defendieron la libertad y garantizar que los abusos del pasado no se repitan.
📜 La represión franquista en Cieza y su comarca
- Tras la victoria franquista en 1939, numerosos vecinos de Cieza fueron sometidos a expedientes de depuración política por su vinculación con sindicatos, partidos republicanos o cargos municipales.
- Como ocurrió en gran parte de la Región de Murcia, la represión incluyó encarcelamientos, denuncias vecinales, incautación de bienes y exclusión laboral.
- La posguerra estuvo marcada por un clima de miedo y persecución política contra quienes habían defendido la legalidad de la Segunda República.
- Décadas después, asociaciones memorialistas continúan investigando y recuperando la memoria de estas víctimas.
La memoria frente al olvido
La pregunta que plantea el comunicado de la federación es clara: ¿qué interés existe en homenajear hoy a figuras vinculadas con la dictadura?
Para las asociaciones memorialistas, iniciativas como esta contribuyen a normalizar el franquismo y a trivializar el sufrimiento de miles de familias que aún esperan verdad, justicia y reparación.
La memoria histórica no pretende dividir a la sociedad, sino recordar que la democracia se construye sobre el respeto a las víctimas.
Llamamiento ciudadano
Según el cartel oficial, que nos negamos a publicar aquí por antidemocrático, el acto se ha convocado para hoy, sábado, a las 18:30 horas, en el Museo de Siyâsa.
Si finalmente se celebra este homenaje, sería deseable que la ciudadanía democrática se movilice para mostrar su rechazo de forma pacífica.
La memoria no pertenece únicamente a las instituciones. Pertenece también a los ciudadanos y ciudadanas que creen en una sociedad basada en la justicia, la verdad y la dignidad.
Porque la dignidad de las víctimas no puede quedar enterrada bajo nuevos monumentos al franquismo.
Fuentes y contexto histórico
- Investigaciones de asociaciones memorialistas de la Región de Murcia.
- Documentación sobre depuración política tras la Guerra Civil en archivos locales.
- Estudios sobre represión franquista en la Región de Murcia.
- Ley 20/2022 de Memoria Democrática.

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