ICL vuelve a Cartagena: otro barco, la misma complicidad

Por Manel Aparicio


 Cartagena vuelve a convertirse en puerto de entrada para los intereses de una multinacional israelí. Este domingo, el Chemical Traveller llegará a Escombreras procedente de Ashdod, Israel, para descargar, según la información difundida por BDS Murcia, 3.500 toneladas de ácido fosfórico destinadas a ICL (Israel Chemicals Ltd.).

No es un episodio aislado. Es un nuevo capítulo de una relación comercial que venimos denunciando desde hace meses y ante la que las instituciones siguen mirando hacia otro lado.

Hace apenas unos meses, en junio, otro buque, el Chemical Luna, descargaba en Escombreras 2.010 toneladas de ácido fosfórico para ICL. Entonces ya denunciábamos lo que ahora volvemos a denunciar: que el puerto de Cartagena no puede convertirse en una vía de entrada y salida para los negocios de una multinacional israelí mientras Israel continúa su política de ocupación, colonización y devastación del pueblo palestino.

Y ahora vuelve a suceder.

El Chemical Traveller llega directamente desde Ashdod, un puerto situado en territorio israelí, cargado con miles de toneladas de ácido fosfórico para ICL. Una operación comercial que puede presentarse como una simple descarga de mercancías, pero que para quienes defendemos los derechos del pueblo palestino plantea una cuestión política que no puede seguir ocultándose detrás de los muelles y las cifras de toneladas.

¿Hasta cuándo va a seguir Cartagena colaborando con esta normalidad?

ICL no es una empresa cualquiera. Es una multinacional israelí con importantes intereses en la explotación y comercialización de recursos minerales, y cuya actividad en el territorio del Néguev ha sido objeto de denuncias por su relación con la explotación de recursos en territorios ocupados.

Mientras tanto, los barcos siguen llegando.


Y nosotros seguimos preguntando: ¿qué tiene que ocurrir para que las instituciones españolas rompan sus vínculos con empresas implicadas en estas actividades?

Porque no hablamos solamente de Palestina. Hablamos también de nuestros puertos, de nuestro territorio y del modelo de relaciones comerciales que estamos aceptando.

No queremos que Cartagena sea un puerto indiferente ante lo que ocurre al otro lado del Mediterráneo. No queremos que la actividad económica sirva como excusa para mirar hacia otro lado. Y no queremos que bajo la etiqueta de «comercio» se normalicen relaciones con empresas vinculadas al Estado de Israel mientras el pueblo palestino continúa sufriendo una violencia insoportable.

El Chemical Traveller será otro barco. Pero la historia vuelve a ser la misma.

Un barco procedente de Ashdod.
Miles de toneladas de ácido fosfórico.
ICL como destinataria.
Y Cartagena como escenario de una operación que, una vez más, nos obliga a levantar la voz.

Por todo ello, este domingo 6 de septiembre saldremos a la calle para denunciar la llegada del Chemical Traveller y exigir que las instituciones rompan sus vínculos con empresas vinculadas al Estado de Israel.

📍 Explanada del puerto de Cartagena
🗓️ Domingo, 6 de septiembre
🕕 18:00 horas

Queremos una concentración ruidosa, visible y multitudinaria. Llevemos nuestras banderas, nuestras pancartas y nuestras voces hasta las puertas del puerto.

Porque el Chemical Traveller será otro barco, pero la historia vuelve a ser la misma.

No queremos que Cartagena sea cómplice.

¡No al comercio con empresas vinculadas al apartheid israelí!

¡Palestina libre!


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